Viviendo del cuento

No sé quién soy. No tengo nombre. Miro hacia abajo, sólo veo unos vaqueros, una camiseta blanca y unos pies descalzos. Unos pies fríos. Muy fríos. A mí me dijeron que este trabajo era complicado pero no me avisaron de lo aburrido de estar entre unas paredes blancas, sin nadie, sin nada. Solo.

La teoría me la sé bien. “Cuando veas una puerta, ábrela y disfruta del viaje”, eso me dijo un hombre con barba mientras se reía con una sonrisa maliciosa. Un escalofrío me recorrió el cuerpo y mientras la piel se me ponía de gallina, una mujer me indicaba el camino a este limbo en el que me encuentro. Un camino lleno –más bien vacío- de blanco. No sé que les pasará, pero en el anuncio ponía: “Se busca gente con imaginación, creatividad y que le guste la lectura”, y yo no veo nada por ninguna parte.

<<Uno, dos, tres…>> No sé qué cuento pero cuento. No sé por qué cuento pero lo hago y ¡madre mía! Creo que me estoy volviendo loco. Tras dar una vuelta por esta habitación blanca. Escucho un ruido, pero no sé de dónde viene. Cada vez es más fuerte. Estoy confuso. Me taladra los oídos, siento el martillo, el yunque y el estribo vibrando a más no poder, les imagino repiqueteando entre ellos como si intentasen avisarme de algo. Lo único que se me ocurre es tumbarme en el suelo, hecho un ovillo, tapándome los oídos… Un pitido llega a mi tímpano, siento un fuerte dolor de cabeza. Ahora cambia al otro extremo. Veo todo negro. Muy negro.

¡Ah, una puerta! He encontrado, por fin, algo que hacer. Me levanto poco a poco, sigo un poco mareado pero el entusiasmo de ver esa puerta puede con todo. Giro el picaporte y doy un paso. De pronto estoy montado a caballo, llevo un yelmo, una camiseta de malla y unas botas que parecen pesar 10 kilos cada una. Anonadado estoy, nunca había montado a caballo y de pronto, sé. Hay bosque, caminos, pájaros, ramas por el suelo. Me siento seguro aquí arriba, el aire me golpea la cara, cierro los ojos y de pronto un sol magnífico me hace abrir los párpados, poco a poco para no cegarme.

<<Joder. Otra vez aquí>> He vuelto a la habitación blanca, eso que tanto me deslumbraba era este color pálido, feo y tedioso que –la verdad- no echaba de menos. Otra vez el ruido. Otra vez dolor de cabeza. Otra vez negro. Otra puerta. Ahora estoy en una cocina. Llevo unos harapos, una camiseta rasgada, unos pantalones por la rodilla y unas albarcas que me aprietan un poco, pero no puedo quitármelas. Limpio los cacharros, hay cucharas de madera, cazuelas de muchos tamaños, bandejas de plata y cientos de cubiertos. Habrá habido una fiesta. Viene una chica, tiene el pelo negro, recogido en un moño, parece guapa –igual no lo es, después de tanto tiempo sin ver a nadie, hasta a mi tío apodado “el cardo” le vería con buenos ojos- y cuando se gira, lo confirmo. Siento unas ganas tremendas de hablar con ella. Y eso hago. Tiene una voz dulce, unos ojos marrones llenos de vida y unas manos frías que me dan más cacharros. Se va. Sigo fregando y de pronto, negro otra vez.

Poco a poco me voy acostumbrando al destello de la habitación blanca, al ruido, al pitido, al dolor, a la puerta, a entrar. Poco a poco no siento tanto el cambio. Paso de historia en historia, me convierto en miles de personajes cada día. Soy protagonista, secundario, una bisagra que lleva a que la trama tenga sentido. Tengo debilidades, miedos, manías, virtudes, defectos. Siento, padezco, disfruto, golpeo. Me duele, me enamora, me enfada y me angustia. Lloro, río, carcajeo. Estoy en una espiral de emociones y sentimientos en cada argumento. Llevo una camiseta de muchos colores. Tengo una mente llena de conocimientos, ideas, pensamientos. Soy una identidad y a la vez miles. Me gusta. Ahora sé por qué me metí en este trabajo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s